Hola,
Camine, camine y camine… pero ya tengo los precios de cada cosa que debo comprar para ya de una vez comenzar con mi negocio. El problema que tengo es que el dinero que tengo ahorrado es muy escaso y no alcanza. Mis ahorros mensuales en los últimos tiempos no fueron muy grandes, por eso lo que voy a hacer hoy es a intentar definir mi presupuesto mensual.
Para comenzar voy a elaborar una lista con todos los gastos fijos (aunque su importe varíe un poco de mes a mes) que tengo todos los meses:
Eso es muy fácil , luz, gas, agua, videocable, Internet, celular, impuestos.
En segundo lugar, anoto aquellos gastos que hago habitualmente, supermercado, ropa que compro, remises, salidas con mis amigas…. en fin todos aquellos gastos que por más pequeños que parezcan también suman.
Se a ciencia cierta que necesito disminuir mis gastos, pero ¿¿¿cómo??? Acabo de darme cuenta que cuando voy al supermercado compro cosas que están demás, uso muchos taxis cuando en realidad podría ir menos días y hacer varias cosas de una vez en lugar de salir todos los días como lo vengo haciendo… bueno y continúo haciendo estos análisis hasta que ya no queda nada por disminuir o suprimir.
Para asegurarme que ahorro cada vez que no realice un gasto voy a guardar el importe equivalente en algún lugar de mi casa (como por el momento manejo poco efectivo todavía no puedo tener un plazo fijo en el banco dado que no llego al mínimo requerido).
Cada ahorro y cada gasto lo voy a escribir en mi cuaderno de anotaciones, para de esta manera tener un control más preciso. Y así llegado fin de mes podré ver cuánto y en qué gaste mi dinero y el monto de mi ahorro.
Desde este preciso instante comienzo a ajustarme el cinturón
Hasta la próxima.
Doña Juana

Me puse muy contenta al percatarme de que este primer pasito era la piedra angular de mi negocio.
Ante todo voy a presentarme, mi nombre es Juana soy una dulce y amable ancianita que tiene por objetivo crear una empresa y hacerse rica. Como lo imaginarán mis conocimientos acerca del mundo de los negocios son muy, pero muy escasos. Y cuando leo artículos periodísticos, libros, o escucho a “gurus” de las finanzas dando sus rebuscadas explicaciones apenas comprendo lo que quieren explicar. En un primer momento pensé que ese tema estaría reservado para gente que posea una elevadísima preparación intelectual pero estoy segura que esas cosas pueden traducirse en palabras más simples y al alcance de todos.